{"id":191,"date":"2013-02-19T13:32:11","date_gmt":"2013-02-19T13:32:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.marixa.com\/wp\/?p=191"},"modified":"2013-02-28T01:08:59","modified_gmt":"2013-02-28T01:08:59","slug":"la-cinta-americana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.marixa.com\/wp\/?p=191","title":{"rendered":"LA CINTA AMERICANA"},"content":{"rendered":"<p>Nosotros no hemos sido nunca tan patriotas como los americanos con su cinta adhesiva\u2026 ellos tienen cintas que invitan al amor a por la patria, y nosotros\u2026 ni al maldito celo sabemos c\u00f3mo llamarlo, que usamos un nombre comercial. Hay una que bien podr\u00edan haberla hecho nuestra, pero se la cogieron los carroceros y nos quedamos sin el lujo de tener una cosa de estas como propia.<\/p>\n<p>La cinta americana no se llamaba as\u00ed, ten\u00eda su buen nombre comercial que recordaba al inventor. Uno que no recuerdo, por no haber nacido aun, pero que podr\u00eda tener un toque parecido a los que ponemos nosotros, tipo: \u201cPatatas Charit\u00edn\u201d o algo similar.<\/p>\n<p>Lo que ocurri\u00f3 me lo cont\u00f3 un americano borracho perdido, que no pudo aguantar una corrida de toros. Sali\u00f3 de la plaza y se acerc\u00f3 al bar de la esquina, y por casualidad estaba all\u00ed, esperando a un novio que ten\u00eda y que por esos d\u00edas se sacaba unos cuartos como camillero; que digo yo, vaya trabajo idiota; el chico solo cobraba si eran necesarios sus servicios y lo ten\u00edan esperando a ver si alguno de aquellos taurinos era corneado. Le dejaban mirar la corrida y todos se extra\u00f1aban que en su caso leyese un libro y no gozase con aquella encarnizada batalla del hombre y la bestia. El pobre volv\u00eda siempre lleno de manchurrones con tanta sangre que parec\u00eda un ca\u00eddo en combate.<\/p>\n<p>Esperaba con el peri\u00f3dico abierto, sentada en la mesita de la calle, al sol y lo vi llegar. Ya a esas horas vomitaba, supongo que el asco por la escabechina. No pudo entrar en el local, se qued\u00f3 sentado a mi lado, con una peste que echaba para atr\u00e1s, pero como soy una se\u00f1orita, me hice la loca y segu\u00ed a lo m\u00edo, a ver si se aburr\u00eda y me dejaba en paz.<\/p>\n<p>No hubo suerte, llam\u00f3 a gritos al camarero, gritos en un \u201cchapurreau\u201d castellano que se hac\u00eda hasta gracioso. Pepe se asom\u00f3 y me hizo gestos para que entrase, como si as\u00ed me fuese a salvar de este b\u00e1rbaro. Era americano sin remedio por aquella indumentaria que usaba, parec\u00eda, en estos a\u00f1os, que no pod\u00edan venir sin esos pantalones de cuadros o las camisas floreadas, y esas gafas tan cl\u00e1sicas de las pel\u00edculas. El tipo, no llegu\u00e9 a entender c\u00f3mo se llamaba as\u00ed que le llamamos Charly, que es muy americano.<\/p>\n<p>Volvi\u00f3 a llamar al camarero, daba palmas, silbaba y tanto saltaba en la silla que esta termino por romperse. Parece que se le pas\u00f3 algo la borrachera cuando se vio estrellado en el suelo; le ayudaron a levantarse y le trajeron un vaso de agua, nadie en su juicio quiere ver un yanqui muerto en su bar. Se recuper\u00f3 y pidi\u00f3 un caf\u00e9, hay que reconocer que haberse comportado tan brutamente, al hombre le hizo reaccionar. All\u00ed est\u00e1bamos los dos esperando, \u00e9l a sus amigos que disfrutaban de la corrida y yo a mi novio que esperaba lo mismo que los otros, ver sangre. En cuanto se recompuso se dio cuenta de los estragos, y de un impulso y muy serio, busc\u00f3 en el bolsillo de su cazadora. Sac\u00f3 un rollo de cinta ancha, de color plateada y muy serio dijo: \u201cCinta americana\u201d y en un pispas hab\u00eda recompuesto la silla. Se quit\u00f3 el polvo de los pantalones, volvi\u00f3 a llamar al camarero con educaci\u00f3n y se pidi\u00f3 un whisky con hielo para \u00e9l y un \u201cChus\u201d para m\u00ed. Le avisamos que no pasaba nada, que se sentase en otra silla y no hubo manera. Me cont\u00f3 la historia de c\u00f3mo esta cinta se llam\u00f3 as\u00ed y que en sus inicios se denominaba &#8220;duck tape&#8221;, cinta de pato, y que se lleg\u00f3 a usar para recubrir los cables de no s\u00e9 qu\u00e9 puente enorme en Brooklyn. En los a\u00f1os cuarenta los de Jhonson pusieron pegamento a la cinta m\u00e1s usada por los americanos y naci\u00f3 algo que servir\u00eda incluso en las armas de la Segunda Guerra Mundial. Pero lo de llamarse Cinta Americana era, y esto lo sab\u00eda de primera mano, ya que era una historia familiar, hab\u00eda sido a causa de su padre. Los americanos llegaron a Europa para salvarnos del nazismo y en esas estaban cuando el batall\u00f3n de su se\u00f1or sargento padre se encontraba en la vieja Italia. El hombre se hab\u00eda quedado solo en medio de la batalla y en esas encontr\u00f3 un regimiento entero haciendo resistencia a la entrada de un pueblo. Todos los vecinos se hab\u00edan encerrado en la iglesia, muertos de miedo. Me dec\u00eda que no entend\u00eda muy bien aquel empe\u00f1o por pensar que una figura venerada en aquella capilla les iba a salvar de la masacre a la que estaban destinados. El sab\u00eda que su tropa no le dejar\u00eda solo y que llegar\u00edan en breve, pero no las ten\u00eda todas consigo y aquellos pueblerinos no iban a buscar c\u00f3mo defenderse, solo sab\u00edan rezar. Record\u00f3 que llevaba en su mochila dos rollos de esta cinta y en esas desde fuera comenz\u00f3 a tejer una tela que iba desde la verja de una peque\u00f1a ventana al lado derecho de la puerta, a la otra que estaba en el lado izquierdo. As\u00ed gast\u00f3 una de aquellas cintas. Con la otra traz\u00f3, de \u00e1rbol a \u00e1rbol, justo al comienzo del camino, dos tiras que se manten\u00edan tersas y se escondi\u00f3. Los milicianos de Duce llegaron en sus motos y los cuatro primeros cayeron al suelo taponando la entrada, con lo que el contingente, que no eran muchos, tuvieron que parar para ayudar a estos y retirar la cinta a base de machetazos.<\/p>\n<p>Llegaron a la vieja ermita y viendo que aquello estaba cerrado comenzaron a cortar las pasadas. La cinta no es f\u00e1cil de cortar, y con las manos es imposible romperla. Se iban cabreando, pero esto dio tiempo a los americanos a llegar y hacer que saliesen huyendo a toda prisa. Al bueno del sargento le dieron una medalla y desde ese d\u00eda la cinta de color plateado, que es adhesiva y ancha, le llamaron, cinta americana. Esto se fue corriendo como la p\u00f3lvora por toda Europa.<\/p>\n<p>La historia era de lo m\u00e1s incre\u00edble, pero desde luego hizo que el tiempo, unos cuatro toros y medio, se me hiciese corto. Lleg\u00f3 mi novio enfadado porque no hubo torero herido, ni un pobre muletilla que saltase a la arena. All\u00ed nos juntamos con los dem\u00e1s amigos del americano y nos fuimos de juerga por el viejo Madrid, brindando por la cinta americana con cada trago de whisky que d\u00e1bamos. Ten\u00eda que haberme quedado con un rollo de aquellos\u2026 mi novio se fue con una de esas rubias de tetas grandes y labios rojos, si lo hubiese prendido con la cinta, ahora estar\u00eda casada y no contando historias hasta altas horas de la madrugada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nosotros no hemos sido nunca tan patriotas como los americanos con su cinta adhesiva\u2026 ellos tienen cintas que invitan al amor a por la patria, y nosotros\u2026 ni al maldito celo sabemos c\u00f3mo llamarlo, que usamos un nombre comercial. 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