{"id":31,"date":"2012-09-08T00:28:47","date_gmt":"2012-09-08T00:28:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.marixa.com\/wp\/?p=31"},"modified":"2012-09-08T00:28:47","modified_gmt":"2012-09-08T00:28:47","slug":"girar-y-ver-la-libertad-a-lo-lejos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.marixa.com\/wp\/?p=31","title":{"rendered":"GIRAR Y VER LA LIBERTAD A LO LEJOS&#8230;"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llev\u00e1bamos a\u00f1os con una crisis memorable, por lo menos eso dec\u00eda mi padre que la vio nacer y crecer, mezclarse entre las clases sociales. El pobre ten\u00eda tan buenos recuerdos de la lucha que guardaba un ro\u00eddo sill\u00f3n donde se ve que pasaba largos ratos viendo el mundo a trav\u00e9s de un aparato que ten\u00edan; contaba que con eso se conectaban con todo el mundo\u2026 siempre fue un exagerado, pero esas historias bien val\u00edan la pena.<\/p>\n<p>Solo tengo unas pocas referencias de c\u00f3mo era antes y gracias a que me ense\u00f1\u00f3, mi madre, a leer, puedo traducir estos vestigios que me voy encontrando. Mi trabajo es el mejor del mundo, no conozco otro, no conoc\u00ed en otro a mi padre tampoco. Se ve que no siempre los hijos hered\u00e1bamos los trabajos de los padres; hubiese podido escoger el de mi madre, pero no me gusta estar en la f\u00e1brica poniendo ganchos a las leyes. Ella hace un turno de doce horas, casi sin descansos, colocando esos ganchitos est\u00fapidos a la ley. Dice que es un trabajo que le deja exhausta, cada cartel pesa seg\u00fan la ley que lleva impreso y a veces la contundencia es tal que debe ser costoso moverlos, pero como ya casi nadie sabe leer, suelen tener figuras representativas para que veamos lo que es de obligado cumplimiento, todo.<\/p>\n<p>La ventaja, la \u00fanica ventaja que tiene su trabajo es que ella ve gente, vecinos, antiguos colegas, muchos est\u00e1n ahora all\u00ed. Consiguieron lo que pretend\u00edan, la igualdad.<\/p>\n<p>Hay otros trabajos, pero no puedo acceder, no se pueden heredar, solo los de los padres y eso, cuando est\u00e1n, por pura estad\u00edstica a punto de morir. Sea como sea, si no cuadran las fechas, semana arriba, semana abajo, vendr\u00e1n y lo har\u00e1n las Fuerzas de Compromiso. No me gustan, me aterran, pero no hay otra, si no hubiesen firmado esto los gobernantes hubiesen muerto todos.<\/p>\n<p>Al principio fue la econom\u00eda la que mataba a las personas, pero sal\u00eda caro; luego se puso a la venta los terrenos y como no llegaba para pagar las deudas, compraron a los habitantes. Hicieron de este lugar un sitio mejor. Nadie se ten\u00eda que preocupar por nada, ya ten\u00edan amo para que guardase de su alimentaci\u00f3n, su moral o su salud. A cambio solo hab\u00eda que ser obediente, comer lo justo y no ponerse enfermo. Lo de la vejez es inevitable, ya marcaron la edad perfecta para morir, justo cuando se deja de producir como ellos piensan que se debe de hacer. Padre cuenta que hubo un tiempo en que la gente se reun\u00eda para divertirse, para escuchar m\u00fasica o ver pel\u00edculas, que son trozos de la vida inventados que se ven como en los carteles con movimiento.<\/p>\n<p>La m\u00fasica, la conozco, mi madre cuando estamos solos en el refugio me canta viejas canciones. No sabe que dice, ha olvidado el significado de las letras y aunque lo supiese no me lo dir\u00eda, ella cree que es mejor no saber para no sufrir. No entiendo muy bien que es la palabra \u201csufrir\u201d, claro que tampoco entiendo que significa \u201clibertad\u201d o mil otras que a veces se les escapan en sue\u00f1os o cuando llego con uno de los tesoros que encuentro en mi trabajo.<\/p>\n<p>Trabajo de Lustroso Vial. Es un poco pesado en invierno pero me gusta tenerla siempre a punto, la carretera, aunque nadie pase por aqu\u00ed. Mi trozo consta de seis kil\u00f3metros y tengo que mantenerla limpia a diario. Por la ma\u00f1ana hago la parte contraria a la salida del sol y por la tarde la de la puesta. As\u00ed no me molesta tanto la luz, llevo protectores, unas viejas e inc\u00f3modas gafas repegadas con cola para que duren, seguramente si alg\u00fan d\u00eda tengo suerte me tocar\u00e1 tener un heredero para estas monturas, las tengo que cuidar. Cuando mi padre me pas\u00f3 las herramientas para este trabajo, pens\u00e9 que no se pod\u00eda tener nada mejor; equivocado estaba, mucho y con suerte.<\/p>\n<p>Los primeros meses no me fijaba en nada, pero luego a poco que mirase me iba encontrando peque\u00f1os tesoros, trozos del pasado que recog\u00eda con cuidado y miraba por la noche, a la vuelta a casa. Los tengo escondidos en el refugio, en una caja que me hice con unas bolsas y unas maderas que tambi\u00e9n encontr\u00e9. Mi madre es la que se encarga de contarme para que serv\u00edan esas cosas y \u00e9l nos mira con miedo y pena, ya no recuerda, no quiere recordar ni sentado en su sill\u00f3n, como hemos llegado hasta aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Salgo por la ma\u00f1ana despu\u00e9s de haber tomado un cuenco de sopa caliente, saco la carretilla comienzo a barrer. No hay mucho que recoger, solo volver a la tierra no asfaltada las peque\u00f1as piedras o las hojas que el viento mueve. Una vez al mes pasa un cami\u00f3n que reparte los v\u00edveres y el agua; recoge los desperdicios debidamente empaquetados y nos hacen un examen para ver si estamos bien, tanto f\u00edsica como mentalmente. Madre nos instruye a todos antes de que lleguen para que no olvidemos que es lo que debemos decir. Yo solo utilizo dos palabras, si, no, nunca otras; si se enfadan abro la boca como si fuese a hablar y subo los ojos como si se me fuesen a salir de las cuencas, les hace poner cara de asco y se van por donde han venido. A lo mejor tanta tonter\u00eda hace que nunca me dejen tener relaci\u00f3n con una mujer, pero casi no me importa. No voy a cambiar mi suerte por esto, ni necesidad que tengo, curiosamente al contrario de lo que opina padre que debo desear. Siempre dice que es algo que le ponen a la comida o al agua, algo que nos hace no tener aspiraci\u00f3n alguna por reproducirnos o por movernos m\u00e1s all\u00e1 de lo que nuestro trabajo nos impone. Solo vivo por salir a la carretera.<\/p>\n<p>Un d\u00eda me encontr\u00e9 una caja con extra\u00f1a forma, era de metal oxidado, pero aun se pod\u00edan ver algunas letras blancas sobre fondo rojo. Madre se\u00f1ala la pieza como arma diab\u00f3lica y padre por fin ha recordado que la vida ten\u00eda una cosa que se llamaba \u201cchispa\u201d y que fue, entre otras, la causa de tanta desgracia, vivir, para la que le supon\u00eda la m\u00e1s terrible de las desgracias. \u00c9l tambi\u00e9n ten\u00eda sus secretos, no los escond\u00eda en el refugio, los ten\u00eda a unos metros del evacuadero, all\u00ed donde se iba a depositar lo que nos sobraba despu\u00e9s de comer. Una peque\u00f1a construcci\u00f3n con dos dep\u00f3sitos, uno para la orina y otro para las defecaciones mayores; ser\u00e1n controlados y recogidos por los del cami\u00f3n una vez al mes. Si has comido algo que no corresponde a lo que ellos traen, o si no comiste eso, lo sabr\u00e1n y puedes ser castigado. Nunca pas\u00f3, pero tampoco dimos motivos. A pocos metros, debajo de unas piedras, estaba el tesoro de mi padre y parte del de mi madre. El suyo era un museo de cosas que se hab\u00eda encontrado en la carretera, y el de ella una selecci\u00f3n de ganchos de carteles que no colgaran nada nunca.<\/p>\n<p>Este d\u00eda es de los que tenemos que pasar todos en el refugio, llueve, casi parece que fuese a nevar; lo que cae del cielo dicen que es venenoso. El refugio es el s\u00f3tano de la casa, una parte que no sale en los planos; se ve que el antiguo poblador de la misma lo construy\u00f3 para guardar algunas herramientas, la caldera o un generador. Lo encontraron un d\u00eda que el suelo cedi\u00f3. Taparon la bajada con trozos de madera de otras partes y nos escond\u00edamos all\u00ed cuando quer\u00edamos no estar vigilados, por las noches era mejor, porque los controles solo saltaban cuando hab\u00eda movimiento, no en la quietud a la luz de la luna.<\/p>\n<p>Mis padres han tra\u00eddo sus tesoros y yo con un poco de miedo he sacado el m\u00edo. Los hemos colgado por las paredes, encima de las mesas y por una vez, van a contarme la verdadera historia de este mundo que desconozco. Uno a uno va pasando por sus palabras aquellos trozos que representaban una forma de vida, cuando la gente pod\u00eda hablar usando todas las palabras, cuando no pertenec\u00edan a nadie y ser de un lugar u otro era un rito, un orgullo que se aplaud\u00eda. No saben la verdad de c\u00f3mo llegamos a esta situaci\u00f3n, yo tampoco la s\u00e9, pero visto desde estas piezas comprendo que lo echen tanto de menos. Me cuentan como la gente viv\u00eda unos junto a otros, sin miedo o con el miedo justo y como ellos ten\u00edan que proveerse de la comida, la ropa o lo que necesitasen. Buscar una pareja no era complicado y no siempre para procrear, pero que cuando llegaban los hijos era una fiesta. Hab\u00eda centros para todo, para nacer, para morir, para educarse, para guardar el dinero, comer\u2026 me ense\u00f1a unas monedas y las comparamos con las que yo tengo, son diferentes pero iguales, lo que era por causa de haberse juntado un mont\u00f3n de pa\u00edses. La misma causa que hizo que ahora nos veamos donde nos vemos.<\/p>\n<p>Hablaron del amor, que era algo inesperado que le pasaba a la gente, algo irremediable y maravilloso. Me cost\u00f3 entender esto y lo del sexo, tambi\u00e9n, tuve que fijarme que mi madre era distinta, que no ten\u00eda eso que nosotros us\u00e1bamos para mear. Mi padre se puso muy pesado para que la mujer me diese un beso en los labios y as\u00ed poder entrever de qu\u00e9 se trataba. Me dio un poco de asco, pero entend\u00ed que eso era, mezclarse, juntarse tanto que pareciesen uno.<\/p>\n<p>Hablamos de todo toda la noche y me sent\u00ed feliz; ellos tambi\u00e9n, se re\u00edan ante mis preguntas y se sonre\u00edan cuando se miraban. Me sent\u00e9 mucho rato en aquel sill\u00f3n que tanto le val\u00eda para ayudarse en el recuerdo.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente vino el cami\u00f3n del suministro y se llevo a mi padre, le obligaron a despedirse con una inclinaci\u00f3n, no le dejaron besarnos. A la siguiente vuelta, se llevaron a ella, dijeron que estaba enferma y que me la devolver\u00edan, pero en los siguientes camiones no lleg\u00f3 nadie. Segu\u00eda manteniendo limpio mi trozo de mundo hasta que me aburr\u00ed, cog\u00ed algo de la comida del mes y mi caja con los tesoros de la familia. Comenc\u00e9 caminando por ese asfalto que estaba cuarteado y marcaba el camino. Era su camino, as\u00ed que al llegar el medio d\u00eda, despu\u00e9s de tres o cuatro kil\u00f3metros rectos, gir\u00e9. Nunca antes hab\u00eda girado y esto me hizo convertirme en un hombre libre.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.marixa.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/P3060046.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-32\" title=\"El agujero de roca.\" src=\"http:\/\/www.marixa.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/P3060046.jpg\" alt=\"Detr\u00e1s, con suerte, puede estar el mar.\" width=\"3968\" height=\"2976\" srcset=\"https:\/\/www.marixa.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/P3060046.jpg 3968w, https:\/\/www.marixa.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/P3060046-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.marixa.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/P3060046-1024x768.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 3968px) 100vw, 3968px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Llev\u00e1bamos a\u00f1os con una crisis memorable, por lo menos eso dec\u00eda mi padre que la vio nacer y crecer, mezclarse entre las clases sociales. El pobre ten\u00eda tan buenos recuerdos de la lucha que guardaba un ro\u00eddo sill\u00f3n donde se ve que pasaba largos ratos viendo el mundo a trav\u00e9s de un aparato que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.marixa.com\/wp\/?p=31\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">GIRAR Y VER LA LIBERTAD A LO LEJOS&#8230;<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[4],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.marixa.com\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.marixa.com\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.marixa.com\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.marixa.com\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.marixa.com\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=31"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.marixa.com\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34,"href":"https:\/\/www.marixa.com\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31\/revisions\/34"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.marixa.com\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=31"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.marixa.com\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=31"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.marixa.com\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=31"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}