{"id":707,"date":"2016-04-23T23:45:22","date_gmt":"2016-04-23T23:45:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.marixa.com\/wp\/?p=707"},"modified":"2017-04-23T21:27:58","modified_gmt":"2017-04-23T21:27:58","slug":"yo-tengo-tiempo-cuento-juvenil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.marixa.com\/wp\/?p=707","title":{"rendered":"YO TENGO TIEMPO (Cuento juvenil)"},"content":{"rendered":"<p>Son\u00f3 bajito, como las palabras que se dicen a escondidas, mezclando las ganas de ser escuchadas y a la vez intentando que pasen desapercibidas. En otro tiempo esto era una costumbre.<br \/>\n.- Yo tengo tiempo.<br \/>\nLo dijo Paula que por lo general no hablaba en clase, ni en el patio, ni en el comedor. Paula intentaba desaparecer de la faz de la tierra desde que se levantaba. Era tan as\u00ed, que ni su madre le ten\u00eda que llamar, como lo hac\u00eda con su hermano, que era insoportable a la hora de levantarse para ir a la escuela. Ella, tal sal\u00eda la claridad por la ventana, se levantaba. El sol no entraba nunca por aquella peque\u00f1a ventana, daba a un triste patio interior del que solo recib\u00eda algo de claridad, olores mezclados de fritangas, guisos y ropa reci\u00e9n lavada. Para cualquiera este cuarto interior de la casa podr\u00eda parecer horrible, para ella no, le hab\u00eda cogido el gusto y se entreten\u00eda con lo que le llegaba.<br \/>\nDe buena ma\u00f1ana, a la vez que despertaba, el vecino del quinto abr\u00eda el grifo personal y el otro. Se afeitaba canturreando y cuando se cortaba soltaba alguna palabra malsonante; las apuntaba en un cuaderno secreto que ten\u00eda como el mayor tesoro personal que una chica de catorce a\u00f1os puede tener. Los exabruptos de los tajos no se repet\u00edan, siempre uno distinto y es que el hombre era un viejo sargento al que le quedaba poco tiempo para jubilarse, pero entre esas le hab\u00edan pasado al servicio de cocina, donde los j\u00f3venes soldados hac\u00edan las labores de limpieza, cocina y dem\u00e1s cosas obligadas, esas que rotan. Ella supon\u00eda que aquello no era un buen trabajo, porque ning\u00fan trabajo es bueno si te hace decir tantos tacos; ni agradable si es lo que aprendes de los chicos que llegan al cuartel de muchos y dispares lugares del pa\u00eds. Es por esto que pod\u00eda escuchar un \u201czalapastr\u00e1n\u201d o un \u201cbroceras\u201d o cualquier otra cosa que sin entender, se las imaginaba y las escrib\u00eda en el cuaderno. All\u00ed las dejaba esperando un rato de aburrimiento que le permit\u00eda indagar en el diccionario el significado de aquellas palabrotas. A veces eran tan retorcidas que no las ten\u00eda en el tomo de la RAE, una edici\u00f3n pasada, pasad\u00edsima, lo menos de hac\u00eda siete a\u00f1os; esa que lleg\u00f3 a casa sin que nadie la llamase, pero que te la regalaban al comprar una m\u00e1quina de coser. Tuvo suerte, porque su hermano no ten\u00eda visos de querer un libro gordo, as\u00ed que se lo enchufaron a ella como si fuese un regalo, que lo fue, y sin que se diesen cuenta le dieron todas las palabras del mundo para poder jugar.<br \/>\nLas pose\u00eda, era la due\u00f1a de aquel enorme tomo, que nadie quer\u00eda para nada, ni le ve\u00edan utilidad, pero ella al primer vistazo, ya se hab\u00eda dado cuenta de que era mucho m\u00e1s grande que las miles de p\u00e1ginas que ten\u00eda.<br \/>\nDe peque\u00f1a se sentaba encima solo por ver si as\u00ed se le pegaba algo de la mucha informaci\u00f3n contenida, aun sabiendo que era tonto, aquello le gustaba. A los catorce ya se hab\u00eda le\u00eddo todas las palabras y aunque no pod\u00eda recordar todos los significados, incluso algunos que no llegaba a instalar en la conversaci\u00f3n diaria, los ten\u00eda como quien lleva un collar, de millones de cuentas, al cuello.<br \/>\nSeguido del que se afeitaba y sus palabras sueltas, aparec\u00edan los ruidos de los desayunos y las madres preparando los almuerzos. Por las ma\u00f1anas hab\u00eda m\u00e1s ruidos, m\u00e1s m\u00fasica que letra, y en algunos casos se pod\u00eda ver si las concertistas se hab\u00edan levantado de buen o mal humor seg\u00fan el ruido que provocaban.<br \/>\nAl contrario de lo que pueda parecer a m\u00e1s ruido, m\u00e1s alegr\u00eda en los vecinos. Cuando bajaba la intensidad, Paula pensaba que algo hab\u00eda ocurrido en esa casa, y no se sol\u00eda equivocar. Las ri\u00f1as de la noche anterior tambi\u00e9n marcaban los tiempos, y hab\u00eda algunas se\u00f1oras que no olvidaban los agravios.<br \/>\nEntre sonidos de corral ajeno y del propio amanec\u00eda la chiquilla, se levantaba por necesidad y haciendo del c\u00e1lculo una costumbre. Su padre sal\u00eda de casa media hora antes que ellos a la escuela, as\u00ed que el hombre pod\u00eda entrar en el ba\u00f1o, solo ten\u00edan uno para todos, a eso de las siete y media, y hac\u00eda lo mismo que otros vecinos, pero no se cortaba nunca cuando se afeitaba, utilizaba una m\u00e1quina el\u00e9ctrica que met\u00eda un ruido muy parecido al del gato de la abuela del segundo, como un ronroneo. Ella supon\u00eda que lo hac\u00eda para despertarlo suavemente.<br \/>\nAll\u00ed el hombre se pasaba un cuarto de hora, m\u00e1s o menos, luego iba a la cocina donde su madre ya le ten\u00eda preparado un caf\u00e9 con leche caliente, y un trozo de pan con aceite. Cuando terminaba volv\u00eda al servicio y hac\u00eda los ruidos propios del que evacua cosas mayores, terminando con el flufl\u00fa del que se echa colonia como si estuviese liquidando un hormiguero completo. Pod\u00eda olerlo desde la habitaci\u00f3n, sobre todo porque su ventanuco tambi\u00e9n ten\u00eda compa\u00f1eras, a un lado el del aseo y al otro, la cocina.<br \/>\nLuego se levantaba ella y se iba un rato a lavarse con cuidado, lo hac\u00eda r\u00e1pido porque la madre tambi\u00e9n utilizaba ese tiempo muerto para entrar a sus propias cosas mayores. El olor no era agradable, pero la colonia del hombre tapaba todo lo anterior.<br \/>\nAll\u00ed, por este compartir el ba\u00f1o entre tantos, no se quejaba nadie m\u00e1s que su hermano. Siempre estaba esperando hasta el \u00faltimo minuto para entrar. Lo hac\u00eda adrede, queriendo retrasarla, ponerla nerviosa porque llegar\u00edan tarde al cole y esto a ella no le gustaba nada. Los que quieren pasar desapercibidos nunca llegan ni demasiado pronto, ni tarde, llegan puntuales para mezclarse con los unos y los otros.<br \/>\nLa \u00faltima nota vecinal la escuchaba ya en el portal; la madre de los gemelos que los acababa de soltar escaleras abajo y que ten\u00eda la costumbre de lanzarles besos mientras ellos bajaban a toda prisa avergonzados. El golpear de sus zapatos en la madera vieja acerc\u00e1ndose, el ruido de la besucona que perd\u00eda fuerza, su hermano dando un repaso con una canica a los buzones de chapa, le daba el empuj\u00f3n necesario para salir de casa y encaminarse a una especie de tortura.<br \/>\nEl camino se hac\u00eda corto pero aun ten\u00eda tiempo de ir memorizando las novedades. Se hab\u00eda dado cuenta de que la peluquera de la esquina llevaba el mismo vestido del d\u00eda anterior y no estaba abriendo la persiana por fuera, si no por dentro, como si hubiese dormido en la peluquer\u00eda. Esto lo ten\u00eda que apuntar.<br \/>\nHoy la escuela est\u00e1 como siempre, repleta de cr\u00edos gritando por todas partes. La puerta ya est\u00e1 abierta y comienzan a introducirse, unos aprisa como si les gustase y otros tan lentos que hacen cuello de botella. Al cabo de un rato casi todo el mundo est\u00e1 en su aula, los profesores ya han entrado tambi\u00e9n. Paula est\u00e1 en su pupitre, uno en una de las filas de la esquina, al lado del ventanal, en el medio. Se alegr\u00f3 mucho al poder tener este asiento, fue una suerte, as\u00ed, suerte en el reparto que la profesora hizo por orden alfab\u00e9tico. Le encant\u00f3 eso de poder tener, por lo menos en clase, una gran ventana a su disposici\u00f3n.<br \/>\nSe perd\u00eda en ella con enso\u00f1aciones varias, a lo que la maestra no le dec\u00eda nada ya que pocos alumnos eran tan aplicados y le daban menos problemas. Todo lo m\u00e1s cuando alguno de los otros aprovechaba la timidez de la chica para hacer un chiste poco gracioso que sin remedio llegaba a causar rubor en ella y risas en el resto.<br \/>\nEse d\u00eda, como todos los anteriores d\u00edas, la profesora intentaba hacer que los alumnos tuviesen un m\u00ednimo de inter\u00e9s en el temario. A primera hora tocaba literatura, una de esas asignaturas que suelen provocar un aburrimiento terrible entre los menos dados al estudio.<br \/>\nHoy como cosa excepcional la se\u00f1orita Garc\u00eda trae una idea que ha visto en un libro para docentes. Hoy les va a poner la tarea de escribir un cuento, un gran cuento entre todos, uno que entregar\u00e1n en un concurso para optar a uno de los premios que se ofrecen.<br \/>\nLa directora y el profesor de matem\u00e1ticas le han avisado, que con el nivel que tiene, ella en la clase, no iba a conseguir ni un peque\u00f1o cuento decente, pero su entusiasmo y esa fe que nunca pierden los educadores le dicen que si no lo intenta va a ser muy triste, mucho m\u00e1s que el no conseguir el premio.<br \/>\nLes ha explicado que hay dos fases. Una preselecci\u00f3n a la que optar\u00e1n los mejores trabajos, unos ocho, y otra en la que estos elegidos acudir\u00e1n a una gran fiesta donde se repartir\u00e1n los premios. El primer premio es la edici\u00f3n del cuento y un viaje a Par\u00eds para todos los participantes.<br \/>\nLos chicos al escuchar la palabra Par\u00eds se emocionan, no tanto por ir a la Ciudad Eterna, ni por ver uno de los mayores museos del mundo, m\u00e1s bien por la idea de salir de las casas como si fuesen mayores, en una excursi\u00f3n qu\u00e9 a los veinte minutos de revuelo ya era la m\u00e1s impresionante de sus vidas.<br \/>\nPaula escuchaba tranquila, bien sab\u00eda que sus compa\u00f1eros no ser\u00edan capaces de hacer una frase coordinada, todo lo m\u00e1s Alberto, que era el m\u00e1s listo de la clase, tambi\u00e9n el m\u00e1s repelente. Era el hijo \u00fanico del boticario, con la suerte de tener un profesor particular todas las tardes en la casa.<br \/>\nLa maestra consigui\u00f3 poner orden en aquel gallinero devolvi\u00e9ndoles a la realidad.<br \/>\n.- Se\u00f1ores, no se animen tanto, hay que pensar qu\u00e9 es lo que quieren hacer. Este trabajo les ha de subir nota, seguramente a todos los participantes les dar\u00e1 el aprobado de la asignatura, solo por el empe\u00f1o que demuestren. Los que no quieran participar deben decirlo ahora, ellos tampoco participaran del premio, si es que lo hay.<br \/>\nSe hizo un silencio rotundo, muchos de aquellos ni\u00f1os aunque tuviesen ya una edad, no es que no fuesen capaces, es que no se ve\u00edan preparados, sent\u00edan que ellos ten\u00edan un tope en cuanto al saber y por mucho que se empe\u00f1asen iba a ser imposible.<br \/>\nEl m\u00e1s chulo de la clase se levant\u00f3.<br \/>\n.- Yo no juego a esto, p\u00e1 perder, mejor me quedo en casa.<br \/>\nLa ignorancia suele ser chula y tener pocos arrestos por mucho que parezca lo contrario.<br \/>\n.- A ver, qui\u00e9n de ustedes ha de participar y quien no; los que s\u00ed, que se pongan en la ventana y los otros al lado de la puerta.<br \/>\nMat\u00edas se aproxim\u00f3 a la puerta y Alberto corri\u00f3 a la ventana. Poco a poco la clase se fue dividiendo. El grupo de los que no quer\u00edan participar era menor, cinco chicos y tres chicas. De las ni\u00f1as una era medio novia de Mat\u00edas y las otras dos, amigas \u00edntimas de esta. La se\u00f1orita que no era tonta, les hizo desistir enseguida oblig\u00e1ndoles un poco a cambiar de lugar. Quedaban cinco que a pesar de su postura chulesca daban un poco de pena.<br \/>\nPaula se hab\u00eda quedado en el pupitre, todos daban por hecho que ella era la mejor para escribir un cuento, lo triste es que no la conoc\u00edan lo suficiente y pensaban que no ten\u00eda gracia alguna, demasiado seria todo el tiempo.<br \/>\nLa profesora orden\u00f3 que todos menos los que no quer\u00edan hacer el trabajo se sentasen. A estos, delante de todo el mundo les fue llamando uno por uno a la mitad de la pizarra, para que explicasen por qu\u00e9 no quer\u00edan unirse al grupo.<br \/>\nHubo un silencio tras otro, realmente estaban siendo humillados y casi parec\u00eda que en cualquier momento iban a salir corriendo del aula.<br \/>\nC\u00f3mo no hubo manera de sacarles nada, les dej\u00f3 que volviesen a sus respectivos lugares.<br \/>\n.- Bien, vamos a hacer un esquema a ver c\u00f3mo empezamos la historia.<br \/>\nHizo un gesto y Alberto salt\u00f3 como por un resorte a limpiar la pizarra. Bien limpia la dejaba siempre, aunque esto le hiciese estornudar durante un buen rato. La se\u00f1orita no quer\u00eda que esto pasase, pero el chico no le daba tiempo a decidir que otro alumno hiciese este trabajo.<br \/>\n.- Quiero que todos coj\u00e1is una hoja y escrib\u00e1is ideas para ir organizando el cuento. Lo que se os ocurra. Puede ser una historia rom\u00e1ntica, de aventuras, de esp\u00edas, o ciencia ficci\u00f3n, lo que m\u00e1s os guste, y por supuesto, no solo me sirve un enunciado, quiero un poco de desarrollo de la idea que teng\u00e1is.<br \/>\nMa\u00f1ana por la ma\u00f1ana recoger\u00e9 todas las hojas.<br \/>\nNo solo hab\u00eda pasado la hora de literatura de una manera incre\u00edblemente r\u00e1pida, adem\u00e1s el profesor de matem\u00e1ticas estaba ya entrando por la puerta. Las siguientes horas de clase, incluso el recreo se hicieron largas para Paula que no ten\u00eda otra cosa en la cabeza que aquella historia del escribir. Los chicos andaban cuchicheando unos con otros sobre el tema de la novela y hac\u00edan chistes y bromas sobre esto. Los cuatro que no quisieron participar se aislaron en un rinc\u00f3n, enfadados porque por una vez hab\u00eda algo m\u00e1s importante que ellos en la clase.<br \/>\nPaula comi\u00f3 en silencio, en la esquina donde siempre se sentaba, junto a tres compa\u00f1eras m\u00e1s que por una vez le preguntaban con inter\u00e9s sobre algo de la clase. Ella les dijo la verdad, estaba demasiado nerviosa para pensar y que mejor lo dejaba para casa despu\u00e9s de terminar los deberes.<br \/>\nDe regreso ni siquiera prestaba atenci\u00f3n a las tonter\u00edas que hac\u00eda su hermano. El muchacho siempre caminaba a saltos, se sub\u00eda por los bancos, saltaba los muros bajos de las casas, o golpeaba lo primero que se cruzaba en su camino, haciendo mucho ruido, sabiendo lo molesto que era.<br \/>\nSu madre andaba despistada planchando y viendo la televisi\u00f3n, as\u00ed que Paula tuvo que preparar la merienda para ambos. Hizo dos bocadillos de Nocilla, le llev\u00f3 el suyo al hermano que ya se hab\u00eda sentado en la sala delante de la tele y con la excusa de tener muchos deberes se meti\u00f3 en su cuarto.<br \/>\nLe gustaba esa hora porque ol\u00eda a caf\u00e9 con leche, a pan tostado y en ocasiones, generalmente los fines de semana, a chocolate. Hoy solo hab\u00eda caf\u00e9 para los que ya iban regresando a las casas.<br \/>\nCerr\u00f3 la ventana, a esas horas ya empezaban todos a tener la tele encendida y le molestaba mucho, no se pod\u00eda concentrar.<br \/>\nUna parte de ella le dec\u00eda que hiciese los deberes, esos complicados problemas que le costaba tanto resolver, un mapa geogr\u00e1fico de la pen\u00ednsula y varios dibujos pretendidamente art\u00edsticos.<br \/>\nPor mucho que le gustase sentir que ten\u00eda todo hecho, hoy no hab\u00eda manera, su mente se iba hac\u00eda otros lados, se liaba imaginando una historia con trazas rom\u00e1nticas, personajes j\u00f3venes y bellos que pasan mil calamidades para tener un final feliz; una buena invasi\u00f3n extraterrestre donde los marcianos secuestraban a un grupo de ni\u00f1os y se los llevaban a su planeta, o quiz\u00e1s una de aventuras como el mism\u00edsimo capit\u00e1n Ahad y esa enorme ballena.<br \/>\nSu padre acababa de llegar del trabajo, pas\u00f3 a quitarse la ropa y se meti\u00f3 en el ba\u00f1o, ella sab\u00eda que era hora de ir a poner la mesa para cenar y que no ten\u00eda mucho tiempo antes de que le mandasen apagar la luz para dormir. Hab\u00eda iniciado una hoja tres veces, el borrador, le\u00eda lo escrito y le parec\u00eda una tonter\u00eda, nada iba a ser digno de ganar un premio y mucho menos un viaje a Par\u00eds.<br \/>\nAyud\u00f3 a lavar los cacharros y se despidi\u00f3 para irse a la cama, cosa que tampoco le import\u00f3 a ninguno. En la habitaci\u00f3n volvi\u00f3 a retomar los deberes, se le hab\u00eda pasado la tarde sin poder hacerlos, era la primera vez que esto le pasaba. Revis\u00f3 los que ten\u00eda para el d\u00eda siguiente y atac\u00f3 solo los de matem\u00e1ticas, el resto pod\u00edan esperar.<br \/>\nEn la cama le daba mil vueltas a la historia, le ven\u00edan tantas conocidas que no le dejaban inventar una por ella misma. Se durmi\u00f3 cansada por la emoci\u00f3n.<br \/>\n\u00a1Caparrut!<br \/>\nEsta palabra despert\u00f3 con sobresalto a Paula, era el vecino militar que ya estaba d\u00e1ndose cortes en la cara al afeitarse. No salt\u00f3 de la cama, cerr\u00f3 los ojos y record\u00f3 un mont\u00f3n de sue\u00f1os raros que hab\u00eda tenido, esto solo le hab\u00eda pasado un par de veces, esas en que ten\u00eda una buena novela entre manos y no pod\u00eda seguir leyendo, su madre pon\u00eda las normas y apagaba la luz.<br \/>\nHizo lo que todos los d\u00edas, esper\u00f3 paciente al hermano, escuch\u00f3 los besos de la madre de los gemelos que por una vez coincidieron en el portal con ellos. No pod\u00edan ser m\u00e1s feos aquellos ni\u00f1os. Algo no iba bien, ella nunca hab\u00eda sido mala al pensar, pero esa ma\u00f1ana le parecieron especialmente feuchos, eran muy blancos, como si en vez de sangre tuviesen leche en las venas; era normal que su madre los quisiese mucho, seguramente en el cole los machacaban como sol\u00eda pasar con ella.<br \/>\nJusto al entrar al patio del colegio se dio cuenta de que no llevaba la tarea que hab\u00eda impuesto la profesora el d\u00eda anterior, un sudor fr\u00edo le recorri\u00f3 la espalda, pero no le pareci\u00f3 mal. Le gust\u00f3 mucho esto, lo hab\u00eda le\u00eddo tantas veces que ahora lo reconoc\u00eda como propio. Ella no lo sab\u00eda pero se estaba haciendo mayor, estaba creciendo por momentos, algo que le daba cierta iluminaci\u00f3n, que no lo notaba ella, pero sus compa\u00f1eros la percib\u00edan. Nadie le dijo nada al sentarse, pero la miraban.<br \/>\nLa profesora se plant\u00f3 con el culo apoyado en la mesa, mir\u00f3 a los chicos con satisfacci\u00f3n, hab\u00eda conseguido su prop\u00f3sito, ten\u00eda un grupo de personas que estaban dispuestas a trabajar por una meta, ten\u00edan inter\u00e9s.<br \/>\n.- Dos cosas: primero me vais pasando la hoja con las ideas. Y segundo: lo he pensado bien y para nada os vais a librar. S\u00ed, vosotros cuatro. Sea como sea vais a participar en la novela de la clase. Si hacemos algo bien, ser\u00e1 cosa de todos, pero si no obtenemos un premio tangible por nuestro trabajo, el tener algo hecho en com\u00fan por todos, ser\u00e1 el mejor de los regalos y en mi clase si hay un compromiso, seremos todos los que lo asumamos.<br \/>\nPaula se dio cuenta de lo acertada de esta situaci\u00f3n, le pareci\u00f3 muy buena idea y eso que ella, especialmente hoy, hubiese podido escribir lo que quisiese.<br \/>\nLa profesora fue recogiendo cada una de las hojas. Las organiz\u00f3; pidi\u00f3 a Paula que fuese a la pizarra y apuntase las ideas y no le incomod\u00f3, se sinti\u00f3 bien, por una vez, no deseaba salir corriendo de aquella clase.<br \/>\n.- Se\u00f1orita Vega, haga usted casilleros con los distintos estilos y vaya marcando los que salgan.<br \/>\nPaula de la Vega, que as\u00ed era todo su apellido, que ella lo llamaba \u201ccolgajo\u201d y sab\u00eda bien qu\u00e9 significaba esta palabra, pero le hab\u00eda dado tantos pesares los insultos, los motes por ese apellido que termin\u00f3 por no gustarle nada. A un P\u00e9rez, un Garc\u00eda no le pasa lo mismo.<br \/>\nTraz\u00f3 una horizontal en lo alto y la dividi\u00f3 en cinco pedazos amplios.<br \/>\nRom\u00e1ntico, Aventuras, Terror, Humor, Ciencia Ficci\u00f3n.<br \/>\nLa profesora le corrigi\u00f3 y en vez de humor tuvo que poner Comedia, y a\u00f1adir Policiaca, cosa que le pareci\u00f3 una pena, no le gustaban nada las cosas estas de guardias y ladrones, pero entend\u00eda que a los chicos principalmente era lo que m\u00e1s les atra\u00eda.<br \/>\nNada se dijo de la poes\u00eda, que tanto amaba, o de la novela hist\u00f3rica que a ella siempre le hab\u00eda parecido algo con mucho de aventura.<br \/>\nFueron colocando, primero los estilos propuestos; incluso se tuvo que remodelar la lista porque sali\u00f3 uno que animaba a escribir una biograf\u00eda, la de la maestra misma, y todos supieron que era el tonto listo de la clase, el pelota profesional del Alberto.<br \/>\nDe los veintitr\u00e9s alumnos que eran estaba ganando lo rom\u00e1ntico, se podr\u00eda apostar que era notable el mayor n\u00famero de ni\u00f1as; por la otra parte estaban casi igualadas las aventuras y el terror. Hab\u00eda que ponerse de acuerdo, pero antes, la se\u00f1orita fue leyendo en voz alta algunas de las ideas que hab\u00edan acompa\u00f1ado a los estilos.<br \/>\n.- A ver, este es del grupo de lo rom\u00e1ntico.<br \/>\nPocas veces se hac\u00eda un silencio tan respetuoso en esa clase, hoy ya la cosa hab\u00eda empezado a cambiar.<br \/>\n.- \u201cA m\u00ed me gustar\u00eda un cuento rom\u00e1ntico de princesas que todo lo arreglan con su varita m\u00e1gica y viven en una casa enorme con perro\u201d<br \/>\n\u201cUna historia de chicos y chicas que se ven en un parque y que descubren un cad\u00e1ver\u2026\u201d<br \/>\nEsta ya va mezclando estilos, como en las pel\u00edculas.<br \/>\nNo os perd\u00e1is esta que es muy buena: \u201cUn grupo de chicos que decide cambiar el mundo y conecta con naves espaciales para que les ayude.\u201d<br \/>\nNo est\u00e1 mal, eh! Tambi\u00e9n tenemos tontunas que mejor no voy a leer.<br \/>\nMir\u00f3 la hora en su reloj de mu\u00f1eca y se sent\u00f3 en el escritorio haciendo un gesto a Paula para que se sentase tambi\u00e9n.<br \/>\n.- A ver, quiero que salg\u00e1is a defender vuestra idea para que podamos votarla y empezar a pensar en la historia. \u00bfQui\u00e9n es el primero?<br \/>\nAlberto ya estaba a punto de saltar de la silla cuando recibi\u00f3 un dedo de stop desde la mesa, fue incre\u00edble ese gesto, por una vez todos se alegraron de poder tener algo que no se les quitaba, se les iba restando a medida que ganaba espacio en el aula, algo terrible, la desidia.<br \/>\nSe vieron tres, cuatro manos levantadas al cielo y fueron pasando en orden, dando explicaciones de c\u00f3mo querr\u00edan ellos que fuese su historia, la de todos. Porque esto era importante y todo el tiempo se dejaba claro por parte de la se\u00f1orita  \u201cesta historia es de toda la clase\u201d. Ya hab\u00edan salido los primeros cinco valientes, luego fue llamando a los que ella pensaba que se hab\u00edan molestado un poco en pensar qu\u00e9 hacer; incluso hizo salir a Mat\u00edas, que al principio se hizo el remol\u00f3n, pero al ver que de nada le serv\u00eda y que los compa\u00f1eros dejaban de parecer asustados por sus amenazas, comenz\u00f3 a soltarse.<br \/>\n.- Yo\u2026 yo escribir\u00eda sobre todos vosotros, que parec\u00e9is tontos pensando que vamos a ganar. Esto no ha de servir de nada.<br \/>\nNo hubo risas como en otras ocasiones, ni cuchicheos, solo hubo espera a ver c\u00f3mo reaccionaba la maestra.<br \/>\n.- Vale Mat\u00edas, pero aparte de creer que esto no servir\u00e1 para nada, se te ha ocurrido el tipo de relato que podr\u00edamos hacer?<br \/>\nEsta reacci\u00f3n de la mujer hizo que el muchacho no siguiese enfad\u00e1ndose, porque no le recrimin\u00f3 nada, simplemente lo uni\u00f3 al grupo con el mismo engrudo que a los dem\u00e1s.<br \/>\n.- Yo contar\u00eda una historia de esas que cuentan las cosas que le pasan a la gente en la escuela o en su casa y que no salen en la televisi\u00f3n.<br \/>\nTodo esto lo dijo de carrerilla, como si no tuviese espacios para la respiraci\u00f3n, una idea de esas que parecen una foto de lo que ocurre a tu alrededor, costando mucho que salga.<br \/>\n.- Bien, hemos descubierto algo interesante, un estilo donde pueden entrar todos los estilos.<br \/>\nCreo que no es mala idea. Mat\u00edas, acabas de abrir una puerta, espero que no la cierres y que dejes entrar tanto como salir.<br \/>\n.- \u00bfPuedo salir al v\u00e1ter?<br \/>\n.- Venga vete, y vuelve pronto, aqu\u00ed y ahora todos somos necesarios.<br \/>\nCuando el chico sali\u00f3 se quedaron all\u00ed hablando de m\u00e1s ideas y formas de escribir la historia. Mat\u00edas se meti\u00f3 en el primer v\u00e1ter que hab\u00eda, se sinti\u00f3 bien y mal, por una vez se dio cuenta de que hab\u00eda algo m\u00e1s que violentar para que te escuchen. No era algo que lo viese en su casa de forma habitual.<br \/>\nEn la clase, que ya estaba terminando, se repartieron unos cuadernos nuevos, la se\u00f1orita los hab\u00eda pagado de su bolsillo, uno para cada ni\u00f1o. Hab\u00eda escrito en las portadas una frase en letras grandes y cuidadas, con rotulador verde que resaltaba mucho.<br \/>\n\u201cLa historia de cuarto C\u201d<br \/>\nDebajo de cada t\u00edtulo estaba escrito el nombre del alumno, cosa que les sorprendi\u00f3. Los chicos piensan que los maestros cuando salen del colegio olvidan sus nombres, sus caras y dejan paso a la vida normal, sin preocuparse por ellos. En este caso pod\u00eda ser algo as\u00ed, pero tambi\u00e9n para ella estaba siendo una nueva manera de hacer las cosas.<br \/>\n.- Es viernes, quiero que para el lunes me traig\u00e1is preparado los personajes, esos que os parece que son imprescindibles para realizar una novela. Luego dividiremos el trabajo e intentaremos empezar con la arquitectura, quiero decir que hay que buscar los escenarios donde va a pasar la historia. Por lo que veo va a ser una novela con muchas historias, muchas.<br \/>\nA \u00faltima hora de la tarde tocaba ingl\u00e9s, pero el profesor se hab\u00eda ido antes de tiempo y apareci\u00f3 el de matem\u00e1ticas. El hombre sabiendo que los cr\u00edos estaban emocionados con el cuento del concurso se dedic\u00f3 toda la hora a dejarles hacer. Se hac\u00edan corrillos y comentaban las ideas que ten\u00edan, todo esto sin levantar la voz, casi en susurros. Nunca hab\u00eda estado en una clase donde la gente estuviese tan calmada, o les obligaba a callar y nadie hablaba, o cuando lo hac\u00edan ten\u00eda que obligarles a callar porque eran insoportables. Pregunt\u00f3 c\u00f3mo iba la cosa y algunos se acercaron a contar que para el fin de semana ten\u00edan que ir pensando en los protagonistas. Hizo una broma diciendo que el aunque parec\u00eda muy soso era muy simp\u00e1tico y que bien pod\u00edan hacer que fuese protagonista de algo. Tuvo que escuchar  cosas como que parec\u00eda un extraterrestre, pero que a lo mejor no era de este tipo la novela.<br \/>\nCuando sali\u00f3 de la clase, ya en el despacho de los profesores, se acerc\u00f3 a la se\u00f1orita Garc\u00eda.<br \/>\n.- M\u00f3nica, has tenido una idea buena. He estado con tu grupo a \u00faltima hora y estaban todos emocionados con lo de la novela. Es una pena que no pueda hacer nada por echar una mano, nunca los vi tan entusiasmados y receptivos.<br \/>\n.- Oye, pues ahora que lo dices, porque no nos ayudas con las matem\u00e1ticas. Podr\u00edas acoplarte con la repartici\u00f3n de la historia, meterte con nosotros a contar las palabras, dividir los tiempos, multiplicar\u2026<br \/>\nNo le dej\u00f3 terminar, se ech\u00f3 a re\u00edr, como si hubiese escuchado un buen chiste.<br \/>\n.- Pero bueno, no pretender\u00e1s que corte el temario para algo que lo mismo no tiene futuro.<br \/>\n.- No digas tonter\u00edas \u00bfQu\u00e9 podr\u00eda hacer por ti para que nos ayudases con la novela?<br \/>\n.- No s\u00e9. \u00bfTodav\u00eda est\u00e1 tu madre en la casa? Pues si es as\u00ed y nos invitas a cenar mojete y sopa vuelta,  me apunto. \u00a1Ah, pero que lo haga tu madre! Y hablamos del tema a ver qu\u00e9 podemos hacer.<br \/>\nLa madre de M\u00f3nica era manchega, de un peque\u00f1o pueblo de la provincia de Ciudad Real, justamente el mismo que el de don Roque, as\u00ed le llamaban los ni\u00f1os. No era la primera vez que iba a casa de ella, en otra ocasi\u00f3n la madre al llegar le hab\u00eda llamado para que recogiese un paquete del pueblo.<br \/>\nEl lunes Paula se levant\u00f3 al son de un \u201calcucero\u201d muy sonoro, los lunes eran especialmente dolorosos a la hora del afeitado. Ya llevaba un buen rato despierta, incluso sin haber llegado la luz a la ventana, ella se hac\u00eda sus recuentos de la historia que estaba escribiendo.<br \/>\nHab\u00eda preparado sus cosas la noche anterior, incluso ten\u00eda el cuaderno de letras verdes metido en una peque\u00f1a bolsa de pl\u00e1stico para que no se estropeara. Desayun\u00f3 y hasta su madre se dio cuenta de que ten\u00eda otra cara, la mujer no estaba acostumbrada a verla tan sonrosada.<br \/>\nSu hermano pareci\u00f3 darse cuenta y se pas\u00f3 medio camino gritando: Paula est\u00e1 enamorada! Paula est\u00e1 embobada! Pero cuando se dio cuenta de que con esto no consegu\u00eda molestarle acab\u00f3 liado con otras tonter\u00edas m\u00e1s dadas al camino.<br \/>\nEl autob\u00fas que transportaba al colegio a los gemelos paso a su lado; los dos estaban mirando por la ventana, con el mismo gesto, la misma cara blanquecina que guardaba una mueca tonta de mofa. Se ri\u00f3 para sus adentros, estos dos pintas iban a ser sus protagonistas. La peluquer\u00eda estaba cerrada, pero el due\u00f1o del bar de al lado hab\u00eda cambiado su oscura apariencia por un peinado m\u00e1s normal y la oscura barba que le sol\u00eda cubrir el rostro hab\u00eda dejado paso a un bigote simp\u00e1tico. Sin saber c\u00f3mo hab\u00eda inventado una realidad, porque ella imagin\u00f3 que alg\u00fan d\u00eda la peluquera y el del bar se amaban y ella le peinaba por las noches.<br \/>\nHab\u00eda muchos ni\u00f1os en el patio, pero los de cuarto C estaban agrupados, eran un grupo, y hasta los padres se quedaban asombrados por este cambio.<br \/>\nLa profesora estaba radiante, ellos la ve\u00edan as\u00ed y no era para menos; llegar a clase contenta, con ganas de ver a los alumnos y de hacer cosas era lo mejor que le pasaba desde hac\u00eda mucho tiempo.<br \/>\nEmpezaron por ir leyendo los apuntes de todos. Algunos hab\u00edan hecho m\u00e1s que otros, pero todos tra\u00edan algo para ir empezando.<br \/>\n.- Paula, por favor, sal a la pizarra.<br \/>\nLa ni\u00f1a no se imaginaba que iba a inaugurar el d\u00eda, pero no se amedrent\u00f3, sali\u00f3 despacio saboreando el momento.<br \/>\n.- Paula, no he podido ver cu\u00e1l era el estilo que pensaste, ni la idea que aportabas. \u00bfNos puedes comentar c\u00f3mo lo llevas?<br \/>\nAll\u00ed delante de todos no tuvo ese miedo a meter la pata, eso que les pasa a todos cuando se saben mirados, porque los que miran estaban dispuestos a escuchar, no quer\u00edan ver un descuido para re\u00edrse, esto era la primera vez que le pasaba.<br \/>\n.- A m\u00ed me gusta mucho la novela de aventuras, te hace ir a sitios y ver cosas que nunca te imaginaste. Te colocas al lado de los protagonistas y eres uno m\u00e1s. Las rom\u00e1nticas son un poco aburridas, cuesta mucho imaginar que el amor es as\u00ed, siempre rodeados de cosas y lugares que no parecen reales. El terror o las de suspense te tienen en un ah\u00ed y si son buenas historias son aventuras con sorpresa. Las dem\u00e1s no me gustan mucho, por eso creo que deber\u00edamos hacer una historia de aventuras, las nuestras, lo que nos pasa todos los d\u00edas pero con toques de todo lo dem\u00e1s. Es aburrido tener que venir a clase a diario y saber de antemano lo que se ha de hacer, todo est\u00e1 colocado para que no tengamos que cambiar nada, por eso es tan aburrido.<br \/>\nPara m\u00ed es una aventura imaginar la vida de los dem\u00e1s sin conocerla, solo por los peque\u00f1os datos que me dan cuando les miro, cuando les escucho de lejos.<br \/>\nTen\u00eda preparados mis protagonistas, que no son actores de las pel\u00edculas, son gente normal.<br \/>\nLa se\u00f1orita se daba cuenta del poder de Paula a la hora de exponer ideas, toda la clase estaba callada escuchando y se les notaba en la cara que hab\u00edan descubierto una persona que no conoc\u00edan.<br \/>\n.- \u00bfOs parece bien la idea de Paula?<br \/>\nSe escuch\u00f3 un sonoro s\u00ed, casi al un\u00edsono.<br \/>\n.- Bien, pues ahora vamos a ver si vuestros personajes, entran en una novela de muchachos de cuarto C.<br \/>\nFueron pasando todos, unos hab\u00edan descrito personajes estramb\u00f3ticos, raros, y otros levantaban la mano para interrumpir y contar que lo reconoc\u00edan. Era el panadero, o la t\u00eda vieja de uno de ellos. M\u00e1s o menos todos los personajes pod\u00edan entrar en esta historia.<br \/>\nSe hicieron grupos para ir preparando la arquitectura, la localizaci\u00f3n o los personajes. Y decidieron que iban a narrar la aventura de ser muchachos de trece, catorce a\u00f1os en un barrio normal y corriente de una ciudad cualquiera.<br \/>\nEstaban preparando las tareas cuando entraba el profesor de matem\u00e1ticas. Escuch\u00f3 un \u201coh!\u201d que no le hizo mucha gracia, pero no por esto dej\u00f3 de sonre\u00edr. Justo despu\u00e9s de una copiosa cena manchega hab\u00eda decidido ponerse a la tarea y ayudar a M\u00f3nica con el tema del cuento.<br \/>\nLa clase de mates de ese lunes pasar\u00eda a la historia del centro como la m\u00e1s divertida de todas las realizadas. Los ni\u00f1os la recordar\u00edan el resto de sus vidas y seguramente alguno de ellos habr\u00e1 cogido las ciencias puras para crearse un futuro.<br \/>\nAl d\u00eda siguiente el profesor de geograf\u00eda e historia, tambi\u00e9n entraba en el aula con la sonrisa puesta. Viendo lo contento que estaba Roque, hab\u00eda querido participar. Hoy todo andaba revuelto, los grandes lagos hab\u00edan sido desplazados por las acequias que en tiempos recorr\u00edan el subsuelo, el mismo donde pisaban, y la historia de reyes pas\u00f3 a ser la de los que protagonizaron batallas all\u00ed mismo.<br \/>\nHubo un momento en que a todos se les amontonaban los trabajos. Los que ten\u00edan que hacer para la novela y los que ped\u00edan en los distintos temarios de las asignaturas. Despu\u00e9s de comer se hab\u00edan reunido en la clase, ten\u00edan mucho por hacer y poco tiempo.<br \/>\nMuchos chicos ten\u00edan tareas, bien ayudar con los hermanos peque\u00f1os, hacer recados o trabajar en los negocios familiares. Paula los miraba y lamentaba la preocupaci\u00f3n.<br \/>\nHab\u00eda le\u00eddo cosas sobre los favores, los que se hacen porque s\u00ed y los que se pagan. Pens\u00f3 que todos necesitaban de otros para funcionar y se plante\u00f3 como deber\u00edan hacer para no perder el ritmo que hab\u00edan cogido y que tanto le gustaba.<br \/>\n.- Yo tengo tiempo.<br \/>\nDijo Paula con voz bajita y provoc\u00f3 que todos la mirasen. Ahora esto no le parec\u00eda terrible, al contrario, se sorprendi\u00f3 de atraer su atenci\u00f3n con un tono de voz que parec\u00eda un susurro.<br \/>\n.- Puedo llevar tus recados de camino a mi casa, le dijo a Juan Carlos, pero necesito que alguien me ayude con el ingl\u00e9s.<br \/>\n.- Yo puedo hacer eso.<br \/>\nOtra chiquilla plante\u00f3 que ten\u00eda que cuidar de sus hermanas y que no le dejaban ni un rato para ponerse a escribir. Enseguida uno de los muchachos peleones le dijo que a \u00e9l le gustaban los ni\u00f1os y que se llevaba muy bien con ellos.<br \/>\nPoco a poco fueron planeando el tiempo para que todos pudiesen hacer lo que les gustaba.<br \/>\nLos padres fueron llamados por el director un mismo d\u00eda para recibirlos juntos. All\u00ed se iban acercando poco a poco. Algunos pensaban que sus hijos estaban haciendo algo mal y que por esto les llamaban, nada m\u00e1s lejos de la realidad.<br \/>\nLos muchachos de cuarto C hab\u00edan empezado a cambiar las cosas, con entusiasmo los peque\u00f1os favores que se hac\u00edan unos a otros, hab\u00edan traspasado las aulas. Hasta los profesores se hab\u00edan picado con este virus que se expand\u00eda sin medida por todas partes.<br \/>\nHab\u00eda familias que notaron el cambio de sus hijos, m\u00e1s alegr\u00eda a la hora de ir al colegio pero pensaron que solo les pasaba a ellos. Otros ve\u00edan que no hab\u00eda malas caras si les mandaban algo para hacer y que hab\u00eda paz en las casas donde siempre hab\u00eda gritos y ruidos. La madre de Mat\u00edas estaba encantada, era una pobre mujer a la que el marido abandon\u00f3 cuando el chico era peque\u00f1o y ten\u00eda que trabajar muchas horas para mantener la familia, ahora el muchacho ayudaba en la casa, se le ve\u00eda interesado en otras cosas que no fuese estar tirado viendo la televisi\u00f3n.<br \/>\nEl director anim\u00f3 a los padres a que se reuniesen por lo menos una vez al mes y lo organiz\u00f3 todo para que se pudiese utilizar las instalaciones del centro.<br \/>\nLas madres que pertenec\u00edan a la asociaci\u00f3n de amas de casa, aceptaron contentas las reuniones y prometieron llevar la merienda para todos.<br \/>\nEste barrio cambi\u00f3 porque una persona tuvo una idea. Cambi\u00f3 porque unos ni\u00f1os fueron bien dirigidos y se les dio felicidad en grupo.<br \/>\nPaula que sigui\u00f3 levant\u00e1ndose con palabras raras, se apresuraba para poder desayunar con sus padres, hasta su hermano dej\u00f3 de molestarla y parec\u00eda que un poco la admiraba. Se sinti\u00f3 bien perteneciendo a un grupo y sabiendo que lo que hac\u00eda era bueno para alguien.<br \/>\nNo ganaron el concurso, pero consiguieron editar el cuento, un peque\u00f1o tomo de cien p\u00e1ginas que cuenta la historia de las vidas de los vecinos de un barrio cualquiera. Todos quer\u00edan uno y tuvieron ganancias, que utilizaron para irse al mar, a un centro que tambi\u00e9n iba a ir a su barrio a pasar unos d\u00edas, porque ahora la gente hac\u00eda intercambios de cosas, de trabajos, de favores y sobre todo de valores.<br \/>\nPaula creci\u00f3 esos d\u00edas, supo lo que quer\u00eda ser de mayor y no solo ella, varios compa\u00f1eros acabar\u00edan dando clases a ni\u00f1os y muchachos que a buen seguro iban a disfrutar de lo que ellos aprendieron que se puede llegar a hacer con un poco de empe\u00f1o.<br \/>\nMarixa Gil<br \/>\n24, abril, 2016<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Son\u00f3 bajito, como las palabras que se dicen a escondidas, mezclando las ganas de ser escuchadas y a la vez intentando que pasen desapercibidas. En otro tiempo esto era una costumbre. .- Yo tengo tiempo. Lo dijo Paula que por lo general no hablaba en clase, ni en el patio, ni en el comedor. 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