ENCIERNES, O EL LUGAR INCONCLUSO.(6)

Amanecí nublada en Enciernes, un vapor se desprendía de mí y calculé mal la espesura. No era fiebre, quizás el resultado del día que esperaba, esto sin haberse dado  el caso, solo por pura intuición mía y de mis espesos sudores, que olían a guiso lento para la comida. Salí del espacio ese donde uno duerme, que no es una cama solamente, es un principado en el que se dan cita los deseos y las acciones, y entre ellos discuten quien tuvo mejor paso. Uno que duerme no está muy al tanto y cree ser el actor, cuando solo es la causa. Continuaban mis ojos nublados, como una imagen que se estuviese componiendo tal se miraba, había que estar muy al ojo, que todo cuenta y los lados son importantes. El frente, al frente, está el protagonista de una historia que bien puedes ser tu, a los lados caminan las circunstancias y por detrás… por allí no se sabe qué ocurre. Si tienes curiosidad te giras, sin más, pero sin brusquedad, es posible que se tenga que hacer, como es preceptivo, el pasado siempre queda por hacer aquí. 

Día 3 de abril, 2014

En Enciernes, un día me nublo, y al siguiente es el cielo el que pareciese rezuma vaho. Tiene un color singular, nunca antes lo había visto y es tan denso que creo lo puedo escalar. Veo gente arremolinada en torno a un peñasco, están cortando pedacitos de cielo para desayunar o para hacer jabón. Otros, en otro punto, tienen preparados grandes cestos, veo caer del cielo personas, animales o cosas. Me acerco con un pedazo en la mano que voy degustando con placer; sabe a rico indefinido, sabroso cielo para todos los gustos, un poco salado para mi lado derecho y dulce para el izquierdo. Me acerco y veo los cestos llenos. Hay cosas de colores que por sus formas se me antojan útiles de vida, hay un clasificador de sentimientos que para mí lo quisiera, o un escurridor de ideas que sirve para las ensaladas. Parecen hechos de materiales duraderos, pero a todas luces se da una cuenta de que no permanecerán en este estado por mucho tiempo. En otros cestos hay animales mezclados, ratas con melenas de león, peces voladores o caballitos de mar en tierra. Hacen lo que hacen los animales caídos del cielo, comen. Se comen unos a otros, o el mismo cesto y ya caen desparramados por los campos. Los humanos que han caído tienen buena pinta y se les aprecia de todas las edades, de no ser porque no se parecen unos a otros, diría que eran familias enteras cayendo a distintos cestos. Están húmedos, casi lo mismo que yo cuando me levanté nublada. Son gentes que hablan lenguas extrañas y curiosas, pero se hacen entender con gestos y moviendo mucho las manos y los brazos. Alguno los mueve tanto que se eleva de nuevo y es absorbido por el cielo. Veo que esto debe ser normal aquí, no hay caras de sorpresa, ni vocablos de exceso, todo es tranquilo y cotidiano. 

Día 4 de abril, 2014

 

En Enciernes, los días hoy, se ponen hermosos. No es que otros días estén menos perfilados, es que hoy se han rotulado mejor. Es decisivo mirar lo que nos rodea y explicar la ubicación espacial de este lugar. Salía en todos los mapas de esos donde le quitan importancia a las personas y realzan la montaña o el riachuelo, la vaguada o una meseta sosa y vacía de contenido. Así salían ellos formando cascadas, o pareciendo un cucurucho en lo alto de la montaña. Al unísono se vestían con los colores del uniforme de la geografía, hora verde intenso, hora blanco frío y en ocasiones usaban el azul y se colocaban en fila para engañar al ojo que piensa ve un río bajar por una ladera cualquiera. Así marcaban los contornos para el que mira un mapa; siempre lo hicieron, hasta que la bebida alcohólica les regaló el olvido y es entonces cuando inventaron los corrimientos de tierra, solo por justificar. Era tal la juerga “colocativa” que desde los mapas se iban enfadando y al pretender  visitar como diría aquel, in situ, la zona, para así comprobar que sus lentes no estaban defectuosas, tenían que ir montando espectáculos disuasorios, regados siempre con buen néctar, vermú, que es aquí la jalea poco real de las flores. 

Día 5 de abril, 2014

Deja un comentario